sábado, 28 de janeiro de 2012

A las cinco de la tarde!

            Prezados colegas da Turma CENAP-M 1964:Para registro de todos, nesta oportunidade, indico as datas previstas dos nossos encontros neste ano corrente de 2012, a princípio programados para serem realizados no restaurante La Fiorentina (www.lafiorentina.com.br), situado na Avenida Atlântica 458, siempre a las cinco de la tarde (*)

            As datas se referem às segundas quintas-feiras de cada mês par, a saber:9/2;12/4;14/6;9/8;11/10 e 13/12.

            Assim, quem puder comparecer que vá ao La Fiorentina no próximo dia 9 de fevereiro para cavaquearmos felizes.

            Grande abraço para todos. 

João Machado



(*)“LA COGIDA Y LA MUERTE “- 1ª parte do «Llanto por Ignacio Sanches Mejías»

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco da la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
Cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.
Un ataúd con ruelas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oídeo
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El quarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A los lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde,
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde! 

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